Desde el 13 de diciembre de 2014 entra en vigor la nueva Normativa Alérgenos, que exige informar a los consumidores y clientes de los alérgenos que presenten los alimentos no envasados o granel.

La Normativa de Alérgenos UE 1169/2011, tiene como finalidad velar por el derecho de los consumidores sobre el conocimiento de los ingredientes o alimentos que comerá y el riesgo para su salud.

¿A quien afecta esta ley?

A cualquier empresa que comercialice con alimentos no envasados o granel:

  • Cafeterías, restaurantes, bares o similares
  • Comercio minorista (fiambres, panes, sándwiches, tartas, comidas preparadas u otros alimentos a granel)
  • Supermercados
  • Los suministrados a otros establecimientos (catering) como escuelas, hospitales, residencias de ancianos, restaurantes, etc.



NUEVA NORMATIVA DE ALÉRGENOS

Cómo afecta a la hostelería

 

Los hosteleros saben que el Real Decreto 126/2015, de 27 de febrero les obliga a facilitar a sus comensales información sobre los alérgenos que sus alimentos y platos puedan contener. Sin embargo, la gran mayoría no es consciente del cambio que va a suponer en sus cocinas si quieren contar entre sus clientes a personas con alergias alimentarias.

El Real Decreto, al obligar a los establecimientos hosteleros a informar sobre un total de 14 alérgenos que puedan contener sus platos, pretende no discriminar a los clientes alérgicos, garantizar su anonimato y, algo fundamental, evitar la contaminación cruzada.

¿A qué alimentos y platos aplica esta normativa?

A todos aquellos platos que se puedan servir en establecimientos hosteleros, in situ o para llevar, que mezclen más de un ingrediente.

¿A qué obliga?

 – A controlar en todo momento qué se cocina, cómo se cocina y cómo se sirve. “Ello se traduce en que los restaurantes van a tener que disponer de un plan de control de alérgenos".

- A que el personal sepa en todo momento cómo informar y tratar a los clientes en lo que alérgenos se refiere, y cómo manipular los productos alérgenos. “Es decir, el personal ha de estar formado al respecto”.

– A informar a los clientes sobre los alérgenos de los platos. Y aunque no establece específicamente cómo hacerlo, se recomienda que sea siempre por escrito, para que quede una prueba documental en caso de problemas.

¿Quién va a exigir a los hosteleros la aplicación de esta normativa?

Puede presentarse y exigir pruebas sobre la aplicación de esta normativa Inspección de Sanidad y/o de los propios municipios, además de los propios clientes. “Si un cliente pide en un establecimiento hostelero información sobre los alérgenos y no se le da, puede pedir perfectamente una hoja de reclamaciones”.

¿Qué sanciones puede suponer el incumplimiento de la normativa?

La sanción mínima son 5.000 euros; aunque es muy posible que asciendan a 20.000. En el caso de fallecimiento de una persona por una alergia alimentaria, puede ascender hasta 600.000 euros o acarrear una condena penal. “El hostelero ha de saber que Seguro de Responsabilidad Civil, si se intoxica a una persona alérgica, no le va a cubrir porque la normativa actual es de obligado cumplimiento”

¿Sobre qué se ha de informar exactamente al cliente?

Sobre el listado de 14 alérgenos que especifica el Real Decreto, y que se supone son los principales. Hay otros alérgenos, pero no es obligatorio informar sobre ellos. Además, la normativa se centra específicamente en alérgenos, no en intolerancias.

En resumen:

 – Cada vez va a haber más clientes alérgicos, y ello va a obligar a modificar paulatinamente los hábitos de bares y restaurantes.

– El tema de las alergias no es ninguna broma: la mínima traza de un alérgeno puede matar o causar una intoxicación grave. De nada sirve quitar las nueces a una ensalada ya preparada y volvérsela a servir al cliente: esa ensalada le puede matar. Los hosteleros han de saber qué lleva alérgenos o donde se pueden dar contaminaciones, porque tienen que informar sobre ello: es su responsabilidad. Revise cuidadosamente sus procesos de cocina. La normativa no le obliga a cambiarlos, pero sí a revisarlos y a ser conscientes de si pueden llevar a contaminaciones, porque si es así, ha de informar. Si en su plancha usted calienta el pan de la hamburguesa junto a la hamburguesa, por supuesto puede seguir haciéndolo, pero tendrá que informar de que la hamburguesa puede tener gluten, y el pan, otro tipo de alérgenos.

– Cuidado con los alérgenos “escondidos” en muchos ingredientes; hay que tenerlos fichados. No se trata de que en el bar se dé una carta de alérgenos con las aceitunas de aperitivo, pero sí hay que tenerla lista en el caso de que un cliente la pida.

– Si tenemos una carta de alérgenos, podemos utilizarla como reclamo de atracción de clientes. Un mensaje tipo “Consulte nuestra carta de alérgenos” es una oportunidad de diferenciarse y competir: una oportunidad de negocio.

 

Sanciones por incumplir la Normativa Alérgenos:

Los negocios que incumplan esta normativa se enfrentarán a sanciones de hasta 600.000 €.

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